sábado, 1 de diciembre de 2007

El valor de los movimientos sociales

Las complejas relaciones entre los movimientos sociales y la políticaEl potencial transformador de los nuevos movimientos sociales no es político, sino socio-cultural”. Otra de sus proposiciones fue más compleja: “La dirección de esta remodelación contra cultural de padrones sociales está dispersa, formado parte de un utópico “lado oculto” de la esfera social deformado por su “lado visible”Los aspectos centrales de la construcción contracultural de los nuevos movimientos sociales pueden ser entendidos a partir de la dicotomía “alienación-identidad”.
En esta proposición hay por cierto dos componentes: uno, la lucha contra las diversas alienaciones que engendra el capitalismo; dos la identidad, en el sentido que esta categoría expresaría mejor que la clase la perspectiva de los movimientos, de hacerse sujetos de su propia historia.Paralelamente a la aparición de un proyecto alternativo, los nuevos movimientos sociales generan los embriones de los nuevos sujetos correspondientes”. Se llamaban la atención sobre el potencial transformador de los movimientos en el campo sociocultural, pero es también evidente que no lograba resolver el problema de cómo ese potencial podía dar lugar a un proyecto alternativo de sociedad.
Los nuevos movimientos como expresión de nuevas lógicas emancipatorias y de ampliación o reformulación de la política.
Otra línea de análisis es el debate en torno a los nuevos movimientos sociales hay que verlo en torno a dos polos estructurantes: la relación entre regulación y emancipación y la relación entre subjetividad y ciudadanía. Con relación al primer polo, define la mayor novedad de los nuevos movimientos:“La novedad más grande de los NMSs reside en que constituyen una crítica de la regulación social capitalista,”.Se trataría, que al identificar los movimientos sociales nuevas formas de opresión, que sobrepasan las relaciones de producción –como la guerra, la polución o el machismo- abogan por un nuevo paradigma social que se basaría menos en la riqueza y el bienestar y más en la cultura y la calidad de vida, lo que otorga a los nuevos movimientos “una radicalidad sin precedentes” con relación a los excesos de regulación de la modernidad.
El segundo polo estructurante de los debates sobre los nuevos movimientos sociales tiene que ver con la relación entre subjetividad y ciudadanía:Según algunos, los NMSs representan la afirmación de la subjetividad frente a la ciudadanía. La emancipación por la que luchan no es política, sino ante todo personal, social y cultural. Las luchas en que se traducen se pautan por formas organizativas (democracia participativa) diferentes de las que precedieron a las luchas por la ciudadanía (democracia representativa).